En la última actualización de DLSS, NVIDIA ha dado un salto importante al introducir su Transformer de segunda generación, un nuevo modelo de inteligencia artificial que redefine la calidad de imagen y la estabilidad visual en juegos.
El cambio más relevante está en el modelo de IA. NVIDIA ha reemplazado y mejorado el Transformer original por uno de segunda generación, completamente reentrenado con un volumen de datos mucho mayor y escenas más complejas.
Este nuevo modelo tiene más capacidad para analizar información espacial y temporal, lo que se traduce en imágenes más coherentes y realistas.
Una de las mayores mejoras se nota cuando el juego está en acción:
- Menos ghosting y estelas en objetos rápidos.
- Bordes más limpios y estables.
- Texturas más definidas incluso al mover la cámara.
- Mucha mayor estabilidad temporal, evitando parpadeos.
El Transformer de segunda generación es especialmente fuerte en:
- Detalles finos (cables, hojas, cabello, texto).
- Iluminación compleja y sombras dinámicas.
- Escenarios con ray tracing y path tracing.
La imagen resultante se acerca más a una resolución nativa real, pero manteniendo el aumento de rendimiento característico de DLSS.